Vivir sin sentir sería un sin sentido

"Sé el cambio que quieres ver en el mundo"


Pequeñas pinceladas literarias de rápido consumo


miércoles, 7 de mayo de 2014

I swear I can touch something, maybe hope

La noche me desvela. La vigilia me envenena. El miedo se apodera, se enreda en mi lucidez subjetiva. Se adentra en mi feroz caminar, en el pulcro sonido de las sombras acechando, en el vagar sereno de mis pensamientos más recónditos. Cuando compartes algo, sea lo que sea, se hace más tangible, más real. Es la ilusión de los desesperanzados; la magia, la luz a través del mortal agujero que augura el cese de una oscura tormenta. Es el grácil vuelo hacia la eternidad, el presagio de encontrar algo más que incredulidad, inseguridad. Por eso, a veces, y sólo a veces, necesito contarle mis palabras al viento; por nada, por todo. A veces, y sólo a veces, te necesito aquí para contarte mis delirios prisioneros; para soñar contigo sobre nada, sobre todo.

jueves, 1 de mayo de 2014

Take me out tonight

¿Por qué no me arrancas las entrañas en un beso voraz? ¿Por qué no exhalar, expulsar; este impulso ahogado en el rincón solitario donde mi entereza se consume, donde mis anhelos se envenenan, se desmoronan en la hiel de mi obsesión?
Huyamos del vacío que nos gobierna, que nos rige y nos guía por la senda de la indiferencia. Obsérvalo, tan autoritario y autosuficiente; capaz de extraer la ilusión, de succionar la vitalidad, de apaciguar ésta nuestra alma libre.
Huyamos, porque ésta es la única huida lícita. El único escapar permitido.

domingo, 20 de abril de 2014

Error de concepto

Considerar el concepto "perfección" como "todo lo positivo" o "todo lo bueno" ya es, de por sí, un error; porque más que definir y aclarar su significado sólo se llega a otra idea tan indefinida e individual como lo es lo bueno, o lo positivo.

¿Cómo explicar con palabras que éstas pueden llevar a error sin caer en los errores de la filosofía del lenguaje?

jueves, 17 de abril de 2014

No me soporto estos días

Hay días en los que todo tiene cierta sensibilidad especial que rebasa lo absurdo. O tal vez sea mi imaginación, que pretende proyectar el revuelo insano que me corroe por dentro en el exterior. Hay días oscuros, días delicados, días en los que cada ápice de realidad es frágil y sutil; pero, por encima de todo, siempre serán días bellos. El camino que sigo parece trazado y carcomido, barca que me mece y me lleva en volandas hacia una deriva de ensueño. Porque siento que me adormezco. Porque de repente el devenir no parece tan sencillo. Porque, hay días, que simplemente están hechos para derrochar la pútrida alma que encajamos con tornillos afilados y lágrimas revenidas en nuestras entrañas, para más tarde reconstruir nuestros cimientos a orillas de una playa calma. Creo que hoy me apetece saltar al abismo y dejar la cuerda. Las cuerdas solo apresan, y hoy no estoy preparada para más objetivos.

jueves, 3 de abril de 2014

This "not believing in nothing" is gonna kill me, or not?

¿Cómo iba algo a encajar dentro de nosotros; cómo íbamos a sentirnos enteros, decididos, derrochando y expulsando determinación por cada recoveco de nuestra mente, por cada poro de nuestra piel; si mente e instinto provienen de dos orígenes diferentes? ¿Cómo podemos siquiera vislumbrar la posibilidad de sentirnos como agua y pez en el mundo, cuando el impulso de alargar la existencia puede, a veces, ir en contra de lo que la lógica pueda concluir? 
Qué absurdo, seríamos perfectos, cuando somos pura contradicción. Cuando es precisamente esa guerra entre ambas fuerzas, esa incertidumbre, y ese vacío lo que nos impulsa a buscar, encontrar, perder, adaptarse, y mantener el ciclo vital. 
¿Pero no es eso, al final, perfecto? ¿No estoy terminando en una ley general, una realidad común a todas las perspectivas? ¿No debería existir? ¿No somos entonces, todos, contradicción? ¿Hay, por necesidad de hallar excepciones, personas capaz de aunar el impulso vital con la razón? 

domingo, 16 de marzo de 2014

Lucha de contrarios [No me leas, demasiado caótico]

Hoy vuelve a ser una de esas noches de escapada hacia el intento de compresión. Este es uno de esos escritos con los que intento implantar un orden. Reconciliar la lógica con la fuerza interior que, hoy, ha dejado de rugir para sumirse en un intranquilo vaivén. Oprimir los instintos más naturales para conseguir sobrevivir e, incluso, tener éxito entre los de tu especie; eso te llevara a la estabilidad, ¿no? y a tener descendencia. Que, por si fuera poco, desahogarme entre este mar de palabras sin sentido, también sigue una de esas reglas que, como seres humanos, cumplimos sin dudar un solo instante: conseguir seguridad y placer. Perpetuar la existencia hasta el máximo posible. Gastar la vida y el último suspiro en mantener un hálito de existencia, contradictorio. ¿Y no se basa también en eso el querer ser especiales, distintos? ¿No será necesaria esa creencia, ese imperativo del alma que nos asegura que somos diferentes, únicos; para poder tener la suficiente entereza y confianza, y así aportar algo nuevo al mundo?
Es tan simple que duele, desgarra. Pero hay algo que falta, hay un dato, un trozo, una pieza que no encaja. No es todo tan sencillo, incluso a veces la mente y la razón se nos aparece como una mutación cruel, que nos lleva a la infelicidad. Esa libertad de pensamiento, esa autonomía para poder juzgar la justicia de la naturaleza, sin poder cambiar aquello que no nos parezca aceptable. Sigue siendo contradictorio. El ser nos otorga a Libertad pero nos amarra con ella en el ocaso. Condenados a observar la fuerza creadora y destructiva del propio universo, que baila junto con su amigo El Azar para asesinar. Condenador a juzgarlo, y a sufrir su falta de legitimidad, sin poder ni si quiera no inmiscuirte; pero, a su vez, sin poder adentrarte al máximo y cambiar la esencia de las cosas. Al fin y al cabo, es necesaria. Al fin y al cabo, implica estabilidad, seguridad, placer para tu persona, porque te da la vida. ¿No?

domingo, 9 de marzo de 2014

Continuará en profundidad...

Si todo lo que podemos crear,  pensar… todo lo que pretendidamente sale de nosotros, de nuestra razón; tiene que seguir las leyes de la lógica (pues nuestra mente, que es la que crea, está basada en ellas, en este principio de no-contradicción), y siendo estas leyes universales para todos… ¿no sería igual de lógico pensar que “la justicia”, concepto humano en toda regla, sigue la lógica y por tanto es universal? ¿Y no es aún más razonable pensar que, como para la lógica no hay distinciones y es humana, el único principio base, el único pilar, que sigue la justicia es la igualdad entre todos los seres humanos? ¿Qué una acción será justa siempre y cuanto se PARTA de las mismas condiciones y se LLEGUE a unas condiciones de misma igualdad? ¿Y que, si ha habido problemas en cuanto a la legitimidad de una acción, no será porque no se ha contado con la premisa de “empezar con las mismas condiciones” o, simplemente,  no se ha llegado a la igualdad de condiciones?



POR ESTO EL CAPITALISMO NO ES JUSTO. Este se basa en el principio de que todos tenemos las mismas posibilidades, pero, ¿acaso para crear una empresa, para dejar de trabajar para alguien a parte de para ti mismo, no se necesita un dinero que invertir? ¿Acaso no hay personas que, desde un principio, han partido de unas condiciones superiores a otros? ¿Por nada? ¿Sin dar nada a cambio que avalara esa condición? ¿Sin un esfuerzo previo?