No hay soledades que no las grite el viento,
que no las arrastre el polvo
con el que se pintan las dunas,
en este desierto que se vuelve la vida
cuando cruzas la puerta del desamparo,
cuando disgregas demasiado el jugo
que cosquillean tus manos,
cuando tienes demasiadas respuestas
o demasiadas preguntas
para tanto invierno
y tan poco verano.
No hay soledades que no se escondan
en la cárcel que pintan esas pestañas,
esa pena que sólo esconden las cartas
que entre rejas van dibujando
los contornos que aman;
esas pestañas por las que veo
las cortinas que tengo que destapar
para empezar la mañana.
No hay soledades que no se encierren
en mis adentros sombríos,
llenos de calles desiertas
y de besos podridos;
siempre lo digo,
que soy un diptongo sin ritmo,
o un hiato sin acento,
que tengo dentro del aliento
tus notas sin compás
y tus canciones sin brío.
Vivir sin sentir sería un sin sentido
"Sé el cambio que quieres ver en el mundo"
Pequeñas pinceladas literarias de rápido consumo
lunes, 20 de junio de 2016
sábado, 18 de junio de 2016
Pero en esta brisa que me araña
que me empaña
y me empapa
de lágrimas el vestido
que me regalaste de lunares
que me llenaste de frío
de soledad y pesares
que ya no se ni a quién le escribo
si a mi musa perdida
al viento de abril
que grita tu nombre
al amor que soñaba despierta
y vivía dormida
que nunca tuve
o a la sonrisa que se estrelló
cuando mi infancia se rompió
y entre escombros sostuve
que me empaña
y me empapa
de lágrimas el vestido
que me regalaste de lunares
que me llenaste de frío
de soledad y pesares
que ya no se ni a quién le escribo
si a mi musa perdida
al viento de abril
que grita tu nombre
al amor que soñaba despierta
y vivía dormida
que nunca tuve
o a la sonrisa que se estrelló
cuando mi infancia se rompió
y entre escombros sostuve
sábado, 11 de junio de 2016
-
Si resulta que no existes y que eres producto de mi creatividad, tengo la imaginación más bella jamás vista.
miércoles, 8 de junio de 2016
Estás
Me fundo en tus versos
como si me bañase en el mar,
me enrollase en tus sábanas,
me perdiese deprisa,
aún con el miedo
de verte demasiado cerca;
y encontrar en tus lágrimas
vestigios de recuerdos,
de venenos difusos,
de pisadas borradas;
por eso
espero.
Pero luego huyo
sin poder evitarlo
otra vez a tus manos,
a tus besos
maquillados de rimas,
y respiro hondo
en silencio,
me preparo para volar
el vals de tu cuerpo.
y vuelve a resurgir esa necesidad
de tocarte
y amarrarte,
o tal vez amarrarme
entre mis dedos.
Y vuelve a resurgir ese afán
por dibujarte,
ahora entre mis versos.
como si me bañase en el mar,
me enrollase en tus sábanas,
me perdiese deprisa,
aún con el miedo
de verte demasiado cerca;
y encontrar en tus lágrimas
vestigios de recuerdos,
de venenos difusos,
de pisadas borradas;
por eso
espero.
Pero luego huyo
sin poder evitarlo
otra vez a tus manos,
a tus besos
maquillados de rimas,
y respiro hondo
en silencio,
me preparo para volar
el vals de tu cuerpo.
y vuelve a resurgir esa necesidad
de tocarte
y amarrarte,
o tal vez amarrarme
entre mis dedos.
Y vuelve a resurgir ese afán
por dibujarte,
ahora entre mis versos.
martes, 31 de mayo de 2016
Mis trampas y tu juego
No me desvela ese amanecer rojizo
si no me despierto entre tus piernas,
ni me trastocan los acordes
que no vienen de tu garganta,
ni me angustia la espera
si la descargo en tu espalda,
si la limpian tus lágrimas
con las que quiero acabar.
No me dan miedo los espejos
que me enseñan tu nombre
dibujado entre tus dientes,
esos que me dicen sin palabras
que hay brillos que no se ven:
se sienten;
y hace tiempo que tengo una perla
que me ata sin atar,
y que descubre un trémulo rostro
con las cerillas que enciende.
Creo que lo más bonito que puedo decirte
(y lo más sincero)
es que no deberías preocuparte,
porque puedo vivir sin ti;
pero me dolería levantarme todos los días
y quemarme sin fuego,
y andar sin zapatos,
y perder con mis trampas
y sin tu juego.
si no me despierto entre tus piernas,
ni me trastocan los acordes
que no vienen de tu garganta,
ni me angustia la espera
si la descargo en tu espalda,
si la limpian tus lágrimas
con las que quiero acabar.
No me dan miedo los espejos
que me enseñan tu nombre
dibujado entre tus dientes,
esos que me dicen sin palabras
que hay brillos que no se ven:
se sienten;
y hace tiempo que tengo una perla
que me ata sin atar,
y que descubre un trémulo rostro
con las cerillas que enciende.
Creo que lo más bonito que puedo decirte
(y lo más sincero)
es que no deberías preocuparte,
porque puedo vivir sin ti;
pero me dolería levantarme todos los días
y quemarme sin fuego,
y andar sin zapatos,
y perder con mis trampas
y sin tu juego.
viernes, 29 de abril de 2016
Espiral
Hay una espiral incandescente
que asciende en la luz de las miradas,
de las sombras recorriendo las calles.
Se viste del tiempo,
de besos rozando los recuerdos,
de manos tatuadas de despedidas.
Sube y sube la espiral;
nadie la ve, pero todos la sienten,
las curvas del compás de los pies
al caminar.
Qué desdicha la mía
esa de andar en volandas,
en círculos,
dando pasos de ciego
para darle la vuelta a la espiral,
y volver a verte de lejos.
que asciende en la luz de las miradas,
de las sombras recorriendo las calles.
Se viste del tiempo,
de besos rozando los recuerdos,
de manos tatuadas de despedidas.
Sube y sube la espiral;
nadie la ve, pero todos la sienten,
las curvas del compás de los pies
al caminar.
Qué desdicha la mía
esa de andar en volandas,
en círculos,
dando pasos de ciego
para darle la vuelta a la espiral,
y volver a verte de lejos.
miércoles, 13 de abril de 2016
Me pierden las miradas
Y qué le voy a hacer si me pierden las miradas
y me eclipsan los abismos,
si me derriten los montes poblados
en tu frente y costado,
los mullidos colchones
húmedos y jugosos en tus labios.
Y qué le voy a hacer si se quiebra helado
mi guante en el fuego,
de las horas dibujando en el lienzo,
de las arrugas de tus manos.
Que yo te juro, sin demora;
sin aliento si hiciese falta,
que te amo como si se cayese el cielo
en la escala de tu risa
o en los enredos de tu pelo,
que yo te juro corriendo el riesgo
de perderme entre la brisa
de tu adiós sin consuelo,
que me arañan los horizontes
si no acaban en tu espalda,
o en el lunar escondido entre mi falda
y tu cuerpo.
Que no te miento
si te juro que te quiero,
pero me pierden las pestañas de jazmín,
y los cigarros con carmín
revenido,
y alcohol sin destilar;
regalando píldoras de mi saliva
entre el roce y las brasas.
no puedo serle fiel a tus besos,
pero te llevo en todos mis mapas.
y me eclipsan los abismos,
si me derriten los montes poblados
en tu frente y costado,
los mullidos colchones
húmedos y jugosos en tus labios.
Y qué le voy a hacer si se quiebra helado
mi guante en el fuego,
de las horas dibujando en el lienzo,
de las arrugas de tus manos.
Que yo te juro, sin demora;
sin aliento si hiciese falta,
que te amo como si se cayese el cielo
en la escala de tu risa
o en los enredos de tu pelo,
que yo te juro corriendo el riesgo
de perderme entre la brisa
de tu adiós sin consuelo,
que me arañan los horizontes
si no acaban en tu espalda,
o en el lunar escondido entre mi falda
y tu cuerpo.
Que no te miento
si te juro que te quiero,
pero me pierden las pestañas de jazmín,
y los cigarros con carmín
revenido,
y alcohol sin destilar;
regalando píldoras de mi saliva
entre el roce y las brasas.
no puedo serle fiel a tus besos,
pero te llevo en todos mis mapas.
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