Lo confieso, he firmado poemas sin tinta,
y he besado labios sin ansia,
y he llorado sin ganas,
y dormido sin sueño.
He prometido a Dios y a la luna
que volvería a morder unas caderas
que nunca compusieron mis bailes,
ni descompusieron mis gestos.
Le he jurado al viento
que ya jamás me enamoraría,
cuando sé de sobra que sin morir me muero.
He quemado cartas para olvidarte,
sin saber cómo borrarte de aquí adentro.
Lo confieso, de veras:
he tenido mucho miedo;
porque perderte en el olvido
significa ganar tiempo,
y perder alma;
ganar la dichosa calma,
pero helarme por dentro.
En cambio,
siempre tendré que agradecerte lo debido.
Que fueras poemas con tinta,
y besos con ansia,
y llantos con ganas,
y noches donde caer rendida
con sueño.
Contigo ni a Dios ni a la luna he prometido
morder caderas sin rabia.
No le juré al viento
que no me enamoraría,
llegó demasiado tarde
y me pilló haciéndote el amor
muy lento.
No he quemado cartas para olvidarte
porque el fuego lo dejé en tus sábanas,
y en tu cuerpo.
Y ahora que no estás
el recuerdo me pesa, me angustia,
me quema, me araña, me lleva, me aplasta;
pero sólo si alguna vez te fijaras
en el tinte de las miradas
con las que leo tus cartas,
y te pienso desnuda;
en la sonrisa apacible
que se aparece cuando acepto que te perdí;
en cómo cierro la ventana
porque no espero que la brisa te traiga.
Sabrás
que soy una hoguera en llamas,
y que necesito que me prendan fuego;
y tú has sido de esas cerillas
que no rechazaré,
que no importan las cenizas de después:
no rehusaré tu recuerdo.
Vivir sin sentir sería un sin sentido
"Sé el cambio que quieres ver en el mundo"
Pequeñas pinceladas literarias de rápido consumo
viernes, 8 de julio de 2016
viernes, 24 de junio de 2016
Soledades en galerías
Recórreme estas soledades y galerías que tengo incrustadas con la lengua. Borra el camino con saliva, que mis lágrimas no sirven para limpiarme los escombros.
Quiero que seas mi escoba personal, esa que sirve para recoger y para hacerme volar como una bruja. Que no me importa dar miedo si es por amor intenso, por brillos en la lengua o pupilas dilatadas.
Que no me importa la desdicha si las galerías esconden tu nombre al final de la sala.
Quiero que seas mi escoba personal, esa que sirve para recoger y para hacerme volar como una bruja. Que no me importa dar miedo si es por amor intenso, por brillos en la lengua o pupilas dilatadas.
Que no me importa la desdicha si las galerías esconden tu nombre al final de la sala.
lunes, 20 de junio de 2016
Despertar(te) y dormir(me)
No hay soledades que no las grite el viento,
que no las arrastre el polvo
con el que se pintan las dunas,
en este desierto que se vuelve la vida
cuando cruzas la puerta del desamparo,
cuando disgregas demasiado el jugo
que cosquillean tus manos,
cuando tienes demasiadas respuestas
o demasiadas preguntas
para tanto invierno
y tan poco verano.
No hay soledades que no se escondan
en la cárcel que pintan esas pestañas,
esa pena que sólo esconden las cartas
que entre rejas van dibujando
los contornos que aman;
esas pestañas por las que veo
las cortinas que tengo que destapar
para empezar la mañana.
No hay soledades que no se encierren
en mis adentros sombríos,
llenos de calles desiertas
y de besos podridos;
siempre lo digo,
que soy un diptongo sin ritmo,
o un hiato sin acento,
que tengo dentro del aliento
tus notas sin compás
y tus canciones sin brío.
que no las arrastre el polvo
con el que se pintan las dunas,
en este desierto que se vuelve la vida
cuando cruzas la puerta del desamparo,
cuando disgregas demasiado el jugo
que cosquillean tus manos,
cuando tienes demasiadas respuestas
o demasiadas preguntas
para tanto invierno
y tan poco verano.
No hay soledades que no se escondan
en la cárcel que pintan esas pestañas,
esa pena que sólo esconden las cartas
que entre rejas van dibujando
los contornos que aman;
esas pestañas por las que veo
las cortinas que tengo que destapar
para empezar la mañana.
No hay soledades que no se encierren
en mis adentros sombríos,
llenos de calles desiertas
y de besos podridos;
siempre lo digo,
que soy un diptongo sin ritmo,
o un hiato sin acento,
que tengo dentro del aliento
tus notas sin compás
y tus canciones sin brío.
sábado, 18 de junio de 2016
Pero en esta brisa que me araña
que me empaña
y me empapa
de lágrimas el vestido
que me regalaste de lunares
que me llenaste de frío
de soledad y pesares
que ya no se ni a quién le escribo
si a mi musa perdida
al viento de abril
que grita tu nombre
al amor que soñaba despierta
y vivía dormida
que nunca tuve
o a la sonrisa que se estrelló
cuando mi infancia se rompió
y entre escombros sostuve
que me empaña
y me empapa
de lágrimas el vestido
que me regalaste de lunares
que me llenaste de frío
de soledad y pesares
que ya no se ni a quién le escribo
si a mi musa perdida
al viento de abril
que grita tu nombre
al amor que soñaba despierta
y vivía dormida
que nunca tuve
o a la sonrisa que se estrelló
cuando mi infancia se rompió
y entre escombros sostuve
sábado, 11 de junio de 2016
-
Si resulta que no existes y que eres producto de mi creatividad, tengo la imaginación más bella jamás vista.
miércoles, 8 de junio de 2016
Estás
Me fundo en tus versos
como si me bañase en el mar,
me enrollase en tus sábanas,
me perdiese deprisa,
aún con el miedo
de verte demasiado cerca;
y encontrar en tus lágrimas
vestigios de recuerdos,
de venenos difusos,
de pisadas borradas;
por eso
espero.
Pero luego huyo
sin poder evitarlo
otra vez a tus manos,
a tus besos
maquillados de rimas,
y respiro hondo
en silencio,
me preparo para volar
el vals de tu cuerpo.
y vuelve a resurgir esa necesidad
de tocarte
y amarrarte,
o tal vez amarrarme
entre mis dedos.
Y vuelve a resurgir ese afán
por dibujarte,
ahora entre mis versos.
como si me bañase en el mar,
me enrollase en tus sábanas,
me perdiese deprisa,
aún con el miedo
de verte demasiado cerca;
y encontrar en tus lágrimas
vestigios de recuerdos,
de venenos difusos,
de pisadas borradas;
por eso
espero.
Pero luego huyo
sin poder evitarlo
otra vez a tus manos,
a tus besos
maquillados de rimas,
y respiro hondo
en silencio,
me preparo para volar
el vals de tu cuerpo.
y vuelve a resurgir esa necesidad
de tocarte
y amarrarte,
o tal vez amarrarme
entre mis dedos.
Y vuelve a resurgir ese afán
por dibujarte,
ahora entre mis versos.
martes, 31 de mayo de 2016
Mis trampas y tu juego
No me desvela ese amanecer rojizo
si no me despierto entre tus piernas,
ni me trastocan los acordes
que no vienen de tu garganta,
ni me angustia la espera
si la descargo en tu espalda,
si la limpian tus lágrimas
con las que quiero acabar.
No me dan miedo los espejos
que me enseñan tu nombre
dibujado entre tus dientes,
esos que me dicen sin palabras
que hay brillos que no se ven:
se sienten;
y hace tiempo que tengo una perla
que me ata sin atar,
y que descubre un trémulo rostro
con las cerillas que enciende.
Creo que lo más bonito que puedo decirte
(y lo más sincero)
es que no deberías preocuparte,
porque puedo vivir sin ti;
pero me dolería levantarme todos los días
y quemarme sin fuego,
y andar sin zapatos,
y perder con mis trampas
y sin tu juego.
si no me despierto entre tus piernas,
ni me trastocan los acordes
que no vienen de tu garganta,
ni me angustia la espera
si la descargo en tu espalda,
si la limpian tus lágrimas
con las que quiero acabar.
No me dan miedo los espejos
que me enseñan tu nombre
dibujado entre tus dientes,
esos que me dicen sin palabras
que hay brillos que no se ven:
se sienten;
y hace tiempo que tengo una perla
que me ata sin atar,
y que descubre un trémulo rostro
con las cerillas que enciende.
Creo que lo más bonito que puedo decirte
(y lo más sincero)
es que no deberías preocuparte,
porque puedo vivir sin ti;
pero me dolería levantarme todos los días
y quemarme sin fuego,
y andar sin zapatos,
y perder con mis trampas
y sin tu juego.
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