La he podido pobrar, saborear, beber de sus efímeros brazos, que al rozarlos se van, dejándote atrás, sóla y perdida, y tu deseas que vuelva para volver a tomar de sus manos la dosis necesaria para ver el mundo de una forma agradable.
Es adictiva, una vez la pruebas quieres más y más, y no puedes parar, te obsesionas hasta el punto de que tu único objetivo es tenerla contigo, además, tiene efectos de tolerancia, una vez la tienes necesitas una dosis más grande, y normalmente no te das cuenta.
Es, básicamente, la peor droga del mundo.

~~ Y yo estoy demasiado enganchada ~~





