Vivir sin sentir sería un sin sentido

"Sé el cambio que quieres ver en el mundo"


Pequeñas pinceladas literarias de rápido consumo


domingo, 16 de abril de 2017

No recuerdo mejor forma de morir que llamarte fuego mientras me volvía ceniza.

martes, 4 de abril de 2017

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Tengo tus manos en mis adentros
y bailan un vals suave cuando se acerca la música
haciéndome cosquillas en los recuerdos

martes, 28 de marzo de 2017

Fuera mitos

De verdad que no concibo el amor de otra forma.
Que yo entiendo que no quieras seguirme,
que no lo veas con las mismas pupilas,
que te parezca hipócrita y sencilla;
demasiado para algo tan complejo como el amor.

Pero para mí ser libre es esencial:
darte la mano y compartirte, que no poseerte;
no significa que no te anhele,
que no te recuerde
en cada despedida sin nuevo aviso de parada,
que mis suspiros se revuelven
si no encuentran tu piel para crecer,
pero eso no tiene nada que ver;
yo quiero que tú me elijas
sin que eso te cierre a elegir otra piel,
yo quiero que me beses
porque se te muere el cielo si no lo haces,
porque se te parten las ganas si no lo intentas;
no porque te quiera poseer
y tengas miedo a la traición,
y tengas miedo de temer.

Nos han engañado,
han potenciado un sentimiento de control
ancestral, chamuscado y ruín;
somos más que eso,
mera y antigua posesión,
hemos superado nuestros miedos,
ahora podríamos vernos
fuera de tapaderas dolorosas,
fuera de límites y muros irreales;
sólo tú y yo
con tu piel contra mi piel,
fuego con fuego,
quemando los mitos
y saltando barreras;
solos tú y yo
sin el amor ciego,
y libres por bandera.

lunes, 13 de febrero de 2017

En algún lugar

Escondrijo de leones,
dientes sellados que rompen estrellas,
vidas cansadas que se consumen,
se enceran;
se vierten en el fuego del asfalto
y la violencia.
Ya no son lo que eran,
son lo que se ve: furia encendida,
húmedas garras de hiedra.
¿Dónde quedó la esperanza,
dónde se la llevo esta pena?
¿dónde se quedaron las ganas
de construir la luz que nos rodea?
de saltar precipicios confiando
en rostros ennegrecidos
y en manos desconocidas
que no adormecen a la espera
y en las caídas nos sujetan.

Qué habremos hecho
para perder el brío, el ansia,
la suma, el besarnos sin miedo;
hemos perdido la magia,
hemos dejado de ser uno
para convertirnos en ninguno;
reducto de palabras encadenadas
que enseñan perlas,
y esconden mentiras hoscas
y disueltas.

No quiero más dulce
oliendo a agrio
¿Cuando dejaremos de mirar espejos
para mirarnos las manos?

miércoles, 25 de enero de 2017

Allí

Sonríeme un poco más,
más lento que de costumbre;
quiero captarte en el instante
en el que se me paró el corazón
y me dejaste besarte.

y quién fuese viento en tus alas,
quién fuese alumbre
de tus ojos en llamas,
de tu pasada incertidumbre,
de tus manías inquietas,
de tus abrazos de lavanda;
que llevo detrás una lucha
de angor y decadencia,
de pérdida en pérdida
por no encontrar un sustento
que no pereciera;
y no conozco tus ventanas cerradas
ni tus momentos fugaces,
ni en qué piensas
cuando cierras los ojos,
o cuando los abres muy rápido
para no ver tus despojos;
y no conozco que guardas
en esos colchones de pana,
qué guisantes te hacen llorar;
qué sientes
cuánto te miras al espejo
y reflejas la náusea.

Pero me derrito en los misterios
si se esconden en tu pelo,
los que huelen al carmín
y al sudor de nuestros cuerpos;
no pienso huir,
me dejé la impaciencia
entre tus sabanas
mirándote dormir.

sábado, 24 de diciembre de 2016

De frente

Al mundo le hace falta ser más directo.
Ir de frente y sin rodeos,
comerse la tierra envenenada
cuando la haya arrancado de raiz;
echar de menos
y no parecer que echa de más.

Aprender
que depender de los demás
no nos hace menos capaces,
ni menos libres;
si bailar nuestro compás
y seguir a nuestros pies
se vuelve prioridad,
y no escondrijo de impulsos
a olvidar.

Contemplar
que la ofensa no es la palabra necia:
es el oído sordo;
porque más vale desdicha
y dureza sincera,
que elogio barato
y beso de Judas.
¡Atrás!
No quiero más sonrisas,
y duchas de aguarrás,
y trozos de cristal
en la espalda y en la luna.
Vísteme despacio, que tengo prisa,
desnúdame, que quiero ir lento;
y caminar muy poco
pero de verdad.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Esquirlas de esbozo

A veces despierto más temprano
y miro las huellas de trenes lejanos,
de los pasos que di 
para no perderme en el pasado;
ya sabéis,
para no nadar en círculos vendados, 
ni pincharme en la misma herida,
ni apretar el mismo gatillo
-quién volviera a tus heridas 
si yo no las hiciera-

Y entonces me miro 
y me veo más vieja,
más lejana y más tosca, ciega;
con más arrugas y más raíces
o cicatrices.

Y me imagino mirando un tranvía,
adornado de esquirlas,
alejándose a oscuras
de la memoria de esbozos, 
perdiendo la cordura,
me imagino a mí
despidiendo al amor (o a la guerra),
triste 
y serena, 
dentro de lo estable del sentir.

Y despierto del cuento y vuelvo a las vías,
y vuelvo al espejo,
al reflejo;
pero esta vez no hay trenes,
ni esquirlas,
solo pocos trazos de cordura, 
en un mar que ya no grita nombre
porque no tiene olas,
ni barcos, ni hombres.

Mira cómo se aleja el tren del puerto
olvidándose de él mismo 
y de sus recuerdos,
mírame despidiéndolo,
cuando parte a morir sin amor (y sin guerra).
Mírame vacía,
al borde del abismo 
y despojada de mí,
Mírame llena de hastío
mírame hueca, perdida
y sin sentir,  .